
"Las tecnologías en la actualidad tienden a disminuir los costos, agilizar los procedimientos médicos, tener mayor precisión al momento de ejecutar acciones concretas, como por ejemplo, cirugías de alto riesgo, y en fin contribuyen a mejorar la atención en salud.
En Nicaragua, poco a poco la implementación de algunas tecnologías va tomando forma en las instituciones de salud pública, pero muy lentamente, no obstante, es el sector privado en el ramo de la medicina sigue tomando las iniciativas.
En los hospitales públicos deberían existir equipos tecnológicos que puedan ayudar al personal médico a resolver problemas de la ciudadanía y evitar que los especialistas se vean en el penoso caso de recomendar a un paciente que sus males los debe ir a tratar a otro país porque en Nicaragua no existen esos equipos.
Por unos instantes imaginémonos que si el soporte básico de la tecnología es la Internet, eso permitiría a los médicos nicaragüenses poder implementar los telediagnósticos que básicamente es para los pacientes que ameritan un seguimiento de sus padecimientos y a quienes hay que brindarles la atención médica necesaria, porque trasladarse de un punto de Managua a un hospital de la capital, les es imposible.
Claro, esto tiene que ver con otros elementos que los propiamente referidos al Ministerio de Salud. Para lograr lo anterior es necesario una política integral del Gobierno para desarrollar a través de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, proyectos de esta naturaleza que beneficien a la sociedad. Puse como ejemplo sólo el caso de los telediagnósticos, pero con la tecnología se pueden hacer maravillas en la medicina. Imaginen cuántas intervenciones quirúrgicas se pueden materializar con equipos avanzados, los tratamientos en los hospitales con especialidades tendrían mayor efectividad y algo tan sencillo como la receta médica electrónica, forman parte de ese gran conglomerado de aspectos que la tecnología ayudaría a resolver. Pero eso depende del Gobierno, de los políticos y de quienes tienen los resortes de poder en Nicaragua para impulsar el desarrollo del país.
Nuevamente imaginemos por unos instantes a un médico del hospital Roberto Calderón o de La Mascota, trabajando con la tecnología WiFi sobre el diagnóstico de un paciente, que además, estaría dotada de un sistema de seguridad dirigida para redes inalámbricas como parte de las tecnologías emergentes y consolidadas en otros países del mundo. Parece un sueño para Nicaragua, pero cuando de tecnología se trata, el asunto ya no es tan así porque en el mundo de lo que se trata es de “difundir el proceso de evolución tecnológica y fomentar el análisis del desarrollo científico como herramienta al servicio del ser humano”, según los expertos.
No es un contrasentido hablar de tecnología en la salud pública, mientras en los hospitales no hay medicina, lo cierto es que el Ministerio de Salud y el Gobierno de turno deben garantizar la salud pública, sin embargo, también es una responsabilidad que esa atención médica se desarrolle y no quede en las postrimerías del siglo XX.
Por ahora sólo esto. En la próxima vez me referiré a las tecnologías y el marco jurídico que debe prevalecer en la práctica médica."
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